Kusanagi no Tsurugi

La espada de la lluvia de las nubes en racimo

Curador: Daniel Fischer
Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa . Córdoba . Argentina . 2016
Textos interpretativos de: Eduardo Stupía, Claudia del Río y Lucas Di Pascuale

Ph. Gonzalo Viramonte . 2016

"Kusanagi no tsurugi" es una intervención especifica sobre la sala 4 del Museo Emilio Caraffa de Córdoba, Argentina.
Consiste en un dibujo en progreso que se realizó durante los 75 dias de exhibición. Se realizó una modificación en la arquitectura del museo, una pared con pliegues y angulos que le dió mas dinamismo y movimiento al dibujo, que fue realizado con carbonilla sobre los 60 mts2.

El proyecto fue acompañado con una pieza musical experimental compuesta especialmente para estos momentos, ejecutada en vivo por Renata Bonamici (Violoncello) y Andrés Belfanti (processing).
Esta obra piensa sobre una gran tormenta marina en movimiento, su caracter violento e invasivo, como asi también la idea de dibujo como acción en progreso abarcando una temporalidad y magnitud muy diferente a la acostumbrada.

Ph. Rising Sixto . 2016



Ph. Florencia Forchino . 2016

Ph. Pablo Martinez . 2016


Ph. Gonzalo Viramonte . 2016

La Espada de la Lluvia de las Nubes en Racimo

Texto curatorial por Daniel Fischer

Un artista debe ser un guerrero, un samurai.
En "batalla", ir contra todas sus "guerras", desmontando todas las "verdades".
Al intuir una certeza, debe sumergirse con crudeza en la marea de sus ideas, con valentía enfrentar sus temores más profundos, como si cortara "las ocho cabezas de la serpiente" y si, y solo así, podrá encontrar en su interior uno de los grandes tesoros para enfrentar la vida: «La espada de la lluvia de las nubes en racimo».

Hace tiempo Guillermo Mena busca con inteligencia e insistencia hallar esa "fortuna"; desmontar la trama del dibujo. Con un carácter inmersivo y compulsivo siente una especial atracción hacia las catástrofes míticas o naturales. Confuso y dudoso ensaya prácticas de la misma manera que las experimenta; Tormenta que acumula nube y se precipita. Tornado que avanza sórdido y violento. Mientras sus blancos son un abismo, los vestigios son un modo de sentir y una plataforma endeble donde Mena parece abrevar un torbellino de grises nostálgicos y tempestuosos.

Marañas como un accidente geográfico dibujado, anidan y sitian los claros de su trabajo. Los morfemas se mezclan con materia y una irritada forma procedimental. Degradar y frotar las superficies hasta abrumarlas, es parte de su manera de representar y pensar, también, la de especular ser, o padecer la vida como una noche oscura; como un inflamado e incierto estallido que permanece e insiste en hacer evidente, lo sombrío.

Hoy en sala con fulgor opresivo y lleno de lirismo, Mena "pulveriza", una pared de 90 metros cuadrados, como rayo en el mar. En un abrir y cerrar de ojos nos hace testigos, nos incluye y estalla frente al espectador. Con cierta complicidad tizna, hilvana y oblitera imágenes abstractas de su subconsciente. Mientras empaña nuestros ojos, los trazos se desdibujan en un dominio de cierto magnetismo borroso. Quizás, en un intento de involucrarnos y expandir nuestra percepción, tal vez con el propósito emocional de perturbarnos para llevarnos a un éxtasis más allá de nuestra racionalidad.
Así, como el mar se erige como un poderoso símbolo de lo desconocido y preternatural, lo oportuno, lo común y lo conocido colapsan sucumbiendo en el anonimato del vacío.
En sala y de cara al sonido de un violonchelo de Bonamici, Mena intenta que la alquimia de lo audible instituya lo irreconocible. Entre tanto, el soporte cargado de un relato negro y de un dramatismo ardiente brota y se desborda como mar embravecido. La mano sabe, la mano instrumenta la espada de grafito, de carbonilla, de lápiz graso. La mano de Mena entiende, que suspendida flota como boya, que osilante dibuja, rema y abre el agua. También que sin hundimiento posible, pero resistente e invencible, la mano se deja llevar por un profundo rumor de oleaje subjetivo, propio y personal.

por Daniel Fischer
Curador a cargo
Chaco, abril de 2016

Ph. Emilia López. 2016


Creditos/Staff

Curaduría: Daniel Fischer
Producción: Mercedes Lopez Moreyra
Textos Interpretativos: Lucas Di Pascuale, Claudia del Río, Eduardo Stupía.
Equipo Vórtice, Sofia Torres Kosiba, Emilio Zarate, Martin Viecens, Veronica Maggi, Karina Plensa, Marcela Bosch, Juampi Liboá, Mariquita Quiroga,Paola Arpino. Verónica Molas.
Musica: Reni Bonamici y Andres Belfanti
Instalación de sonido Ger Recitelli
fotografía: Gonzalo Viramonte, Pablo Martinez, Emi López, Horacio Aromando, Rising Sixto, Laura Cassin, Pablo Villar, Ceci Mena, Flor Forchino.
Registro/Video: Lilín Herrera, Matias Ortega.
Diseño Gráfico: Pablo Moreno.
Agradecimientos Juan Huerta, Pedro Lozada, Loro Shaolin, Fede Levi, Daniel Depaolini, Agustina Morón, Noel Toledo Gonzo, Ezequiel Lenardón, Agustín Ford, Lautaro Alincastro, Emanuel Moyano.
Al personal del Museo Emilio Caraffa: Cecilia Jausoro, Luli Chalub, Jorge Torres. Florencia Ferreyra.
Sponsors: Isosem (KNAUFF), Asociación de Amigos Museo Caraffa, Favela para habitar, Artistica Palmieri, Sara Goldman, Electro Alem, GRUNHAUT, UPC Universidad Provincial de Córdoba.
Mi familia: Florencia Mena, Cecilia Mena, Paula Mena y especialmente a César Mena y Patricia Menard.